Llega Septiembre y nuestro estudio recibe nuevos alumnos que desean comenzar a entrenar Método Pilates. Quieren mejorar su aspecto,aliviar dolorprevenir lesiones y mejorar su calidad de vida en general. El primer día que visitan nuestro estudio siempre debo advertirles: “Cuando comienzas a entrenar, es posible que resulte extraño cada ejercicio de Método Pilates “.

Porque aunque hayas entrenado en otras disciplinas, Método Pilates no tienen nada que ver con lo practicado hasta ahora. No se trata de movernos, sino de sentir.

El Método Pilates es extraño

Supongamos que estás practicando el mismo ejercicio con una amiga (por ejemplo, el Cien). Si tú tiendes a la lordosis, sentirás diferente que tu amiga cuya espalda es cifótica. ¿Por qué sentís diferente si entrenáis el mismo ejercicio? Porque la postura que tenga tu espalda nos indica una serie de músculos más acortados que otros.

Una persona con lordosis tiene el músculo cuadrado lumbar muy acortado, sin embargo, una persona con cifosis tiene los músculos isquiotibiales acortados. El objetivo de los ejercicios de Pilates es:

Tonificar y flexibilizar durante la práctica de un mismo ejercicio.

Por ello, en un mismo ejercicio, el lordótico sentirá estirar el cuadrado lumbar. Pero el cifótico sentirá estiramiento en los isquiotibiales.

Es responsabilidad del instructor que sientas lo que debes sentir en cada ejercicio según presentes uno u otro morfotipo.

Ejercicio extraño para el alumno: necesario para su salud

Para que sientas el trabajo para conveniente para ti es preciso colocarte en posiciones que no son las habituales para tu cuerpo. Las posiciones y movimientos que te son conocidos son los que realizas en tu día a día. Son los que te llevan a tener esa espalda que te causa dolor y lesiones.

Así que para mejorar tu calidad de vida, para que te sientas más ágil y esbelto, los instructores tenemos que entrenarte con ejercicios donde no te sientas muy cómodo. Los ejercicios te resultarán extraños porque son posturas y movimientos diferentes a los que realizas en tu vida cotidiana.

Aprendizaje del Método Pilates

Estas posiciones te resultarán tan extrañas que tu primer pensamiento será: “Esto es imposible. Ningún humano puede hacer esto”.

Los instructores sabemos que nuestros alumnos pensarán esto en la primera toma de contacto con un nuevo ejercicio. Si tu instructor quiere que entrenes un ejercicio en particular es porque sabe que te será beneficioso y que el ejercicio se encuentra en tu nivel de dificultad.

Solo es un juego saludable, ¡disfrutalo!

Como alumno, solo tienes que intentar lo que el instructor te pide. Ya sabemos que no lo harás bien a la primera, esto es un aprendizaje y como tal, necesitamos tiempo. Sin embargo, no necesitamos que lo hagas perfecto para que comiences a sentir los beneficios. Con intentar colocarte en la posición que te indica tu instructor, sólo con intentarlo, ya te estás beneficiando. Notarás un cambio en tu cuerpo y ya verás como en pocos días empiezas a sentir el ejercicio menos ajeno. Llegará el momento en el que lo hagas de forma natural.

Durante el proceso de aprendizaje de un ejercicio, un instructor debe estar muy atento a los intentos que hace su alumno para realizar los movimientos lo más correctos posibles. En la búsqueda de esos movimientos y posturas correctas pero extrañas, es posible que el alumno tense algún músculo o desalinee alguna articulación lo cual sería lesivo.

El instructor no solo debe prever qué ejercicios le van bien a su alumno según su postura y nivel de dificultad. Además debe saber qué músculos tensará y qué articulaciones desalineará al intentar ejecutar lo mejor posible, dentro de sus posibilidades, el ejercicio indicado.

Paciencia en tus primeras sesiones de Pilates. Te animamos a seguir en esos primeros tres días donde todos los ejercicios parecen extraños. Te aseguramos que el cuarto día, de forma casi milagrosa, comprenderás mucho mejor el Método y comenzarás a sentir los beneficios.

Porque no ha sido un milagro sino tu esfuerzo y motivación, y las atenciones y cuidados de un buen instructor.

 

Cuéntanos qué tipo de espalda tienes y si te causa dolor.

¡Nuestros consejos pueden ayudarte!

 

 

 

Autor/a Isabel Rizo

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