Principiante del Método Pilates

Es posible que en estas fechas estés pensando en practicar alguna nueva actividad. Si te estás decantando por empezar con el Método Pilates por primera vez, estás en el sitio correcto. En las siguientes líneas te resolvemos todas las dudas que te puedan surgir como principiante.

Ejercicio de pilates con máquinas

Primer paso: cuál es tu punto de partida

Si te pones en manos de profesionales cualificados en tu primera sesión, tu instructor debe realizar una entrevista y anamnesis para determinar el entrenamiento más efectivo para ponerte en forma y aliviar las molestias que te incomodan en el día a día (o ciertos dolores articulares persistentes).

Después de esto comenzarás a entrenar para cumplir tus objetivos. Un buen instructor del Método Pilates siempre debe llevar acabo este paso para que el entrenamiento sea efectivo para ti. 

Características del entrenamiento de Método Pilates

La práctica de Pilates es muy diferente al resto de entrenamientos que hayas realizado hasta el momento. Te mostramos las principales diferenciaciones por las que destaca el entrenamiento del Método Pilates:

La alineación de las articulaciones

La posición en la que realices los ejercicios, es tanto o más importante que el movimiento en sí.

Los movimientos tienen el objetivo de desalinearte

Los ejercicios se convierten en un reto para tus músculos posturales. Tu objetivo será mantener la alineación de las articulaciones sea cual sea el movimiento.

Contracción muscular ajustada

En muchas disciplinas deportivas la contracción muscular máxima nos lleve a conseguir metas (chutar más fuerte hará que el balón entre en la portería). Sin embargo, en Método Pilates la tensión  justa de la musculatura (relación entre contracción y relajación muscular) es la clave teniendo en cuenta que la contracción máxima impide el movimiento fluido de las articulaciones.

Paciencia para aprender un nuevo lenguaje

Como principiante, es posible que las tres primeras sesiones te parezcan algo caóticas pues debes adaptarte a las indicaciones de tu profesor, aprender algunos tecnicismos, conocer ejercicios que retan tu equilibrio…

Comunicación

Es importante que informes a tu instructor todas las sensaciones que aparezcan durante y después del entrenamiento. Estas sensaciones nos son muy útiles para ajustar tu entrenamiento.

Sensaciones durante y después de la sesión de Pilates

Las contracturas del principiante

El Método Pilates trata de conseguir que todos tus músculos se encuentren fuertes y flexibles, sin contracturas, sin lesiones articulares.

Cuando comienzas a entrenar traes a clase las contracturas con las que vives. Esas contracturas aparecieron probablemente como una defensa de tu cuerpo ante un movimiento que le superaba.

Por ejemplo, una espalda débil, sin fuerza (hipotónica), si le pides que cargue peso es probable que se contracture. Esto es asó porque los músculos de la espalda, al no estar fuertes, la única forma que tienen de no romperse ante el esfuerzo que les pides, es contrayéndose al máximo (contractura).

Las contraturas, como la fiebre, son consecuencias de un daño del cuerpo. Son un aviso que nos indica que debemos atender esta zona y curarla. Pero en lugar de esto, al sentir una contractura, la mayor parte de las personas continúan su día a día sin entrenar la zona ni visitar al fisioterapeuta.

Una zona contracturada es como la rueda de repuesto de un coche: sirve para que el músculo no se rompa ante un esfuerzo y puedas seguir moviéndote hasta tu instructor o terapeuta más próximo. Pero usar un músculo contracturado mucho tiempo da lugar a más averías, más contracturas.

Así que, un principiante de Pilates, con una media de entre 30 y 55 años, es un cúmulo de contracturas. Incluso si ha visitado al fisio de vez en cuando en su vida o haya nadado.

Porque, al igual que el eslogan de aquella marca de neumáticos “la potencia, sin control, no sirve de nada”, el masaje sin entrenamiento y/o el entrenamiento no controlado, no sirve de nada.

Sirve para aliviarte momentáneamente, pero tus desalineaciones articulares seguirán ahí para volver a contracturarte desde el momento que pises el suelo bajo la camilla del fisioterapeuta.

Alivios en esas cargas musculares

Cuando entrenas en Pilates empezamos a movilizar esos músculos que llevan tanto tiempo contracturados. Logramos que los músculos sean flexibles y fuertes.

La falta de fuerza y flexibilidad era lo que produjo la contractura. Ahora, sin motivo alguno para seguir contracturados, los músculos dejan ver los problemas reales que su contracción tapaba: más contracturas.

Aparecen nuevas dolencias

A menudo los profesores nos encontramos con unas personas que quieren entrenar porque les duele la cervical. Días más tarde, ya sin dolor de cuello ni mareos, nos informan que empieza a dolerle a mitad de la espalda.

¿Qué ha ocurrido? Muy sencillo: la contractura del cuello tapaba a la contractura de la espalda media. Y posiblemente, cuando solucionemos ese problema, aparezca el dolor que la contracción de la espalda media tapaba.

Con la siguiente tabla, todo principiante sabrá diferenciar las dolencias pre y post entrenamiento de Pilates:

Los resultados de practicar varias sesiones del Método Pilates

Estas dolencias llegan a su fin en algún momento, todo depende de la cantidad de lesiones que traigas a clase. Y de las constancia a que apliques en tus entrenamientos. Pero no debe sorprenderte esas molestias que aparecen en las primeras semanas de entrenamiento. Se tratan de viejas contracturas que llevan contigo mucho tiempo. Solo hay que movilizarlas con mucho mimo para que vayan cediendo y sanen.

Si eres principiante, o retomas la actividad tras un largo periodo de tiempo, puedes contarnos tu experiencia en un comentario. Y si tienes contracturas u otras dolencias que pienses que puedes solucionar con un entrenamiento personalizado de Pilates no lo dudes, contacta con nosotros estaremos encantados de ayudarte.

Autor/a Isabel Rizo

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